Cambalache GR fue el mejor en un Nacional corrido de verdad desde el principio. Igual que en la preparatoria presentó su ataque a la entrada de la recta y tuvo el coraje necesario para aguantar el asalto de Atlántico. Este último volvió a exhibir su querencia a atacar por los palos y se vio achicado por el ganador, que fue mejor y le otorga el primer gran éxito a la ilustre cuadra Cielo de Madrid y a la cría Orensana que, junto con el cuarto puesto de Centeo, reivindica su sitio en nuestro turf. El apóstrofe GR, iniciales del criador de Cambalache, bien pudiera servir para aplicarle el calificativo de “guerrero” al potro de Ovidio Rodríguez, que responde a la lucha como un auténtico samurai.
Enhorabuena a los campeones. Mañana más.
