Gran Pichuca, Superlópez y TriGonómeztría en otra jornada plagada de sorpresas.

20 03 2011

Manuel Griñán.

Comienzos de una nueva temporada. Caballos que aún no están en forma junto a otros que llegan pasados. Ejemplares que aprovechan su momento ante rivales que no salen a darlo todo. Una pista accidentada que tira de lo lindo. Carreras de debutantes. Una auténtica lotería. Llevamos dos semanas y las sorpresas están siendo la tónica dominante. Más de uno tendrá que empeñar el abrigo que sobraba en una magnífica mañana preludio de la primavera. Y algún otro habrá que haya descorchado champán en el almuerzo, si es que tuvo el tino de seguir a los dos hombres del momento: el preparador Jesús López y el jinete Álvaro Gómez.

Pichuca se exhibe.

Tras la victoria de Pichuca en Dos Hermanas decía Cristóbal Medina, con la seguridad que siempre le ha caracterizado, que la yegua iba a seguir ganando y que iría a por el Valderas. No era un farol del veterano preparador y jinete. La yegua de Mario Julio Pérez jugó con sus rivales bajo la monta de un estupendo José Luis Borrego, que dirigió la carrera a su antojo: conduciendo de salida, respirando en la curva y desclasando al lote en la recta. Miren ustedes por dónde, esperábamos el triunfo de una hija de Silent Times en la figura de Clunia y resultó ser otra hija suya quien puso otro galón en el estandarte de este estupendo semental.

Y lo hizo sin contemplaciones, dominando de principio a fin y consiguiendo un triunfo que, por su desahogo, fue todo un órdago de cara al Valderas. Es verdad que recibía peso de las favoritas y que probablemente estaba más puesta, pero la superioridad de la yegua nos hace pensar que no será fácil revertir el orden en la Poule. Ya hace un par de años el veterano Mario Julio daba la sorpresa en esta misma prueba con Doraq, a la que una inoportuna lesión apartó de la competición privándola de contrastar su valor. Vuelve ahora a saborear las mieles del triunfo con una táctica calcada a la de entonces.

En segundo puesto entró Bucovina, una yegua de mucha clase que, a pesar de estar aún inmadura y de ser éste su primer compromiso de altura, completó una estupenda carrera y, ojito con ella que en su origen hay más fondo que en el de sus rivales. La pupila de Juan Luis Maroto (y no voy a insistir más en el talento de este preparador) puede ser una baza importantísima de cara al Nacional y/o al Beamonte.

Azamor fue la única que intentó seguir a Pichuca. Le faltó velocidad en la recta y posiblemente alguna carrera preparatoria (las dos que le precedieron habían corrido en invierno), pero confirmó las buenas referencias de su preparador sobre esta hija de Slickly. Quizás le falta algo de brillantez para atizar de pleno en una clásica, pero nosotros no la vamos a descartar de cara al Valderas.

Clunia salió a reaparecer, sin más, en unas condiciones de peso complicadas. Entró en la recta con muchas ínfulas pero se desinfló pronto y nunca amenazó a la conductora. Mejorará mucho en la Poule, pero a mí personalmente no me convenció. Tal vez porque esperaba mucho de ella. En el Valderas debe dar su medida.

Carioka estuvo en su sitio (quizás marchó demasiado atrás) y decepcionaron rotundamente Queenside y Sinapsis. La primera ya se había mostrado muy espesa en Mijas pero esperábamos que en hierba y con cien metros más estuviera más brillante. Nada más lejos de la realidad. Fue la primera que sucumbió en la recta. En cuanto a Sinapsis, lo cierto es que se había limitado a ganar ante un lote de debutantes sin contraste alguno. Salió mal y no fue en carrera en ningún momento. Aún le queda mucho.

Mano a mano entre Jesús López y Álvaro Gómez.

El resto de la jornada fue un mano a mano entre el preparador Jesús López, que consiguió dos triunfos con sendos caballos de San Cristóbal, y el jinete Álvaro Gómez, que firmó un hat trick impresionante con caballos que no contaban aparentemente en los pronósticos. Con estas tres victorias, supera las 25, por lo que deja de ser aprendiz y pierde el descargo.

La cría nacional se reivindica.

Había mucha expectación por ver a caballos que, por su origen y precio de adquisición, están llamados a protagonizar las clásicas de 2011. Así, en la primera carrera destacaban Llanes y Peach Bloom, mientras que Coside acaparaba miradas en la de cierre. Ninguno de ellos consiguió la victoria. En ambas pruebas se impusieron caballos casi inéditos descargados en apuestas. La cría nacional arrasó inesperadamente.

Primero fue Happy Few, que remató con tanto estilo como inmadurez para superar a Flash Val en una accidentada carrera. Llanes demostró estar tierno aún y no le benefició el salto que dio Blue Sky frente a él cuando el de Las Águilas resbaló y estuvo a punto de caer a la salida de la curva. Tampoco el corte que le dio Flash Val en plena recta. Quedó tercero por delante de un Peach Bloom que salió simplemente a calentar músculos. Además del referido incidente, la carrera tuvo de todo, pues Gran Duque desmontó al infortunado Bonnefoy (cayó en la primera y su caballo se retiró en la última) y Diamant du Soleil sufrió el desplazamiento de su montura.

El ganador es hijo de Ventolera, una yegua de modesto valor y aseado origen a la que vimos correr en nuestras pistas hace algunos años. Aunque figura como nacido en Gran Bretaña, Happy Few tiene entrada en el Nacional donde, si progresa y adquiere más oficio, puede tener mucho que decir.

Fue el primer triunfo de los tres logrados por Álvaro Gómez. El chico monta cada día mejor y actualmente parece el único aprendiz del hipódromo con hechuras de jinete profesional. Es difícil abrirse camino en esta profesión y Álvaro lo está haciendo muy bien. La pena es que para que nuestros aprendices puedan convertirse en jockeys necesitan oportunidades y, desgraciadamente, en nuestro turf éso es imposible. En el caso de Álvaro, ha contado con el apoyo de su padre. Merecido, no cabe duda. El chico ha trabajado duro y se ha ganado la oportunidad. Pero hay otros que probablemente también la merecen y no la reciben. Ahora mismo es una garantía contar con Álvaro Gómez y su descargo. Lo demostró con Sandoval, al que condujo en punta con mucho sentido del paso y supo aguantar todos los remates que amenazaron su triunfo. Primero el de Iraizotz, que claudicó a mitad de recta, luego el de Luthjet, que sucumbió igualmente, y, por último, el de El Fénix, que probablemente debió haber ganado si Janacek hubiera trazado mejor la curva. El checo se durmió y llegó tarde al poste de meta.

El triplete de Álvaro Gómez supuso el triunfo también de la cría nacional. Y qué mejor manera de conseguirlo que a lomos de un caballo de la cuadra Zalduendo, criado con el talento, cariño y devoción de Arifán y su familia, hijo de otra yegua de la tierra como Vagabunda. Un gran día para ellos. Enhorabuena.

Prince Trial puso de acuerdo a Coside y a Rienzi, dos importados con buenos papeles que parecían llamados a hacer gemela. Si bien se apreció muchísima inmadurez en los participantes, el potro de José Carlos Fernández mostró muy buenas maneras y seguramente devolvió la sonrisa a su preparador, que parece ser se fracturó la clavícula en la caída del día anterior. El lote se revalorizará en el futuro.

Superlópez.

Que Belate ganara la carrera intergeneracional para nacionales entraba dentro de la lógica, pues la yegua llevaba tres segundos previos consecutivos. Lo que sorprende mucho más es que la hija de Dyhim Diamond se impusiera con tanta facilidad y que lo hiciera por delante de su compañera de preparación, Moly, que hasta ahora no había mostrado nada en sus cinco actuaciones. Muy inteligente por parte de Jesús López sacar de maiden a esta honrada yegua, en lugar de pelearse con las buenas en el Atlántida. Y curiosa recuperación la de Moly, ahora propiedad de su criador, Luis Álvarez Cervera, que demostró una formidable recuperación, aunque también una preocupante falta de voluntad. Cuando se emparejó con Risby no quiso pasar y no fue hasta que vino Belate cuando la yegua demostró que iba sobrada. Tercera entró Arousa que, junto a su compañero Corcubión, nos sirve de referencia para valorar a los potrillos. La calificación no es para ser optimistas.

Y menuda llegada en la de debutantes nacionales. Cuando Aljarafe parecía ganador, aparecieron Eltso y Don Fernando Hab para dejar al de Whylar con la miel en los labios. Suponía el doblete de Jesús López que, quién sabe si no podría haber conseguido otro triunfo en bandera si Chirivito no hubiera sido cortado en plena recta. Eltso es un hijo de la honradísima Katherine. A diferencia de su hermano, el también honesto Ampuero, Eltso atesora un físico más que potente que seguramente le ayudará a tener una vida competitiva más prolongada. Aljarafe nos gustó mucho y pensamos que podría haber sido el ganador de no haberse visto tan solo en cabeza. Por cierto, me van a permitir que muestre mi estupor por el aplastante favoritismo de Il Due. Ya sé que se comentaba que es muy bueno y que el domingo hubiera ganado de haber salido, pero 1,70 de dividendo a ganador en una prueba de quince debutantes en la que el segundo favorito cotizaba a más de 11 a 1 me parece algo inaudito. Y no lo digo porque no ganara.

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