Ausente la actual reina… Irrumpió la anterior.

29 05 2011

Manuel Griñán.

El Beamonte 2011 ha sido noticia antes incluso de su disputa merced a la valiente decisión de Joannes Osorio, que ha apuntado al Derby con su estrella, Aspasia de Mileto, renunciando así a una carrera que, sobre el papel, parecía sentenciada de antemano. La expectación de la “semana clásica” se desplazó así hacia el Villapadierna, dejando aparentemente al Oaks huérfano de calidad. Y decimos “aparentemente” porque Clunia se encargó de dar lustre a una prueba que había quedado muy descafeinada. La reina de los dos años de 2010 recuperó la forma y el espíritu ganador para imponerse con cierta suficiencia sobre una distancia que todos creíamos excesiva para sus facultades.

Hija de Silent Times y nieta de Stravinski, nunca ha parecido que Clunia anduviese sobrada de stamina. Las declaraciones de Gerardo Villarta en A Galopar tampoco inspiraban mucha confianza. Pero como suele decirse, la clase es la clase y nadie puede poner en duda que, de todas las contendientes del Beamonte, la de Brazacorta era, de largo, la que más había demostrado en la pista. Éxito sin precedentes para una cuadra histórica pero modesta y para un preparador que nunca había gozado de oportunidades para consagrarse en los grandes premios.

Borja Fayos condujo a la alazana siempre bien posicionada, consciente de que el ritmo impuesto por Herri Irratia no era nada del otro mundo. Clunia siempre dio la cara y afrontó la recta en inmejorable situación, después de trazar una buena curva. Por detrás, se veía que La Llanura, con ese tranco imponente pero monocorde, no la iba a alcanzar. Y Azamor había cedido demasiada distancia durante el recorrido, amén de perder algún que otro metro en la curva. Pero si la de El Herrojo hubiera tenido resuello, tiempo tuvo para haber ganado. Si no lo hizo fue porque Clunia dominaba la situación bajo el control de su jinete.

Muy bien las dos primeras, disipando las dudas que existían sobre su aptitud a la distancia. La Llanura cumplió e incluso mejoró sus anteriores actuaciones, aunque haya a quien le quede la amargura de que la torda no haya llegado aún a confirmar las expectativas que en ella se tenían. Por su parte Bucovina volvió a colocarse en un gran premio aunque, para desgracia de sus responsables, llegó tocada a la meta y tuvo que ser retirada de la pista en un remolque. Su delicada salud y limitado físico han condicionado muchísimo la vida competitiva de esta honestísima yegua que siempre que ha corrido ha cumplido como una campeona. Esperemos que su lesión sea más leve de lo que aparentaba.

Las preparatorias del Carudel:

La llegada del premio Wildsun (lo que otrora conocíamos como Satrústegui) fue de lo más desordenada. El favorito, Volcánico, volvió a cambiar de línea, esta vez más ostensiblemente incluso que en el Torre Arias, y se abrió hasta casi los palos de fuera, perdiendo no sólo metros sino también la acción. La circunstancia la aprovechó primero Del Cossa, que por el centro de la pista tomó el mando y pareció ganador hasta que, por los palos, presentó su ataque Don Fernando Hab, que nuevamente entusiasmó con una punta de velocidad muy hermosa. Recordemos que este hijo de Intikhab debutó segundo en aquella carrera para noveles nacionales que va camino de convertirse en una de las mejores carreras de potros de toda la temporada. Entonces le faltó un suspiro para cazar a Eltso, reciente segundo del Nacional, dejando detrás a Aljarafe. Posteriormente el potro de la cuadra Vadillo había impresionado batiendo en un cánter a Diamant du Soleil. Le han bastado tres carreras para encaramarse a lo más alto de su generación y convertirse en inesperado candidato al Carudel.

Del Cossa ratificó la buena impresión causada en su reaparición, pero también dejó claro que es algo inferior al ganador, lo que hace complicado pensar que tenga opciones en la prueba reina de la primavera sobre la milla. En cuanto a Volcánico, habría que saber qué es lo que le pasa para que cambie de manos de una manera tan atropellada. Quizás se duela de algo. Su calidad está fuera de dudas y cualquier día resucita como Clunia, a la que, recordemos, sacó más de seis cuerpos en el Gran Criterium.

Si el domingo pasado un caballo de siete años se imponía en el Corpa situándose como serio candidato al Gran Premio de Madrid, esta vez ha sido un ocho años quien presenta credenciales para el Carudel. ¿Se imaginan que los ganadores de las dos pruebas principales de la primavera sumen quince años entre ambos?

Y es que Shumookh tiene una constitución física tan liviana que parece de goma, inquebrantable al desaliento sin importarle la categoría de la carrera ni la distancia a afrontar. Como dice su preparador, este hijo de la campeonísima Midway Lady adora el calor y, según va entrando la primavera, su forma crece por momentos. Ya en su anterior salida mostró clara mejoría en una distancia demasiado breve y hoy, con doscientos metros más, ha dominado a su antojo. Tengo curiosidad por ver el duelo por la punta en el Carudel entre el de Callejo y As de Trébol. Lince fue segundo recuperando el valor con el que el pasado año se metió en el trío del Cimera y Bellaside corrió aceptablemente, aunque su remate esta vez fue menos brillante.

La de potros:

Trabajaba bien Fearside y confirmó en la pista con una victoria muy resuelta. Grosjean controló en todo momento sobre esta hija de Caradak, que no puede debutar mejor como semental. Segundo fue Giggolo Star, a cuya madre vimos ganar el Criterium Nacional. Ojo a él porque tiene bastante más físico que su progenitora.

El dividido:

Raúl Ramos eligió a Washita en lugar de a la ganadora de la Copa de Criadores, que reaparecía. De hecho, Ventura asumió el papel de pacemaker de su compañero de colores y la estrategia no pudo salir mejor. El hijo de British Open está en un momento de forma espléndido y va camino de seguir los pasos de Suntuoso, otro ex Cortiñal que maduró tardíamente para otro propietario. Segunda fue Persian Lake, un modelo de regularidad, que se está mereciendo ya un triunfo.

Y en la segunda parte, más de lo mismo. El día que les dé la gana y suban la escala de los tres años quizás se corrija esta situación que está pervirtiendo la presunta igualdad que debería regir en los hándicaps. Mientras tanto, sigan jugando a los clásicos en sus tríos. Esta vez hicieron gemela y metieron a tres representantes entre los cuatro primeros. Lo de costumbre. Ganó Iruña que, siendo hermana de Carlota y a esos pesos, no tuvo el menor problema en imponerse.

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30 05 2011
Octaviano Griñán Martinez

Dos comentarios sobre la jornada de ayer.

Primero.- Al habitual desfase entre los valores de viejos y tres años en los handicaps se unió esta vez la valoración que los Handicappers habían hecho de Iruña. Todo el hipódromo menos los encargados de confeccionar las tablas sabían que la de Safsaf no podía perder.
Y en la primera parte lo de Washita es muy parecido. Un caballo que había corrido en el año cuatro carreras, todas handicaps, consiguiendo un primero, un tercero y dos cuartos, había subido solo seis kilos, que pueden parecer suficientes si no fuera porque el handicap que gana lo hace de cinco cuerpos y medio.
De lo primero tiene gran parte de culpa la funesta unión de las escalas a 1 de enero de la que tanto he hablado ya.
De lo segundo, la absurda costumbre de subir pocos kilos para no “inflar” las escalas.
Pues nada, sigamos así.

Segundo. Hay veces que me pregunto que para qué están los Sres.Comisarios de Carreras. Si después de ver el recorrido de El Incendio en la sexta de ayer no se dignan a llamar a jockey y preparador del de la Cuadra Becares para pedir explicaciones sobre su actuación, es igual que estén en el hipódromo que en el Camp Nou celebrando la champions del Barsa. Si tienen un ratito miren la carrera desde el principio …. hasta el final.
Lo siguiente creo que es más susceptible de opinión, pero, precisamente por ello, voy a dar la mía.
Una sanción de 150 euros a un jockey por volver al pesaje posterior a la carrera con 50 gramos de menos me parece una absoluta exageración.
Para empezar, si nuestro Código no ha cambiado, el peso dado por los jinetes posterior a la carrera, según dice (o decía) el Artículo 97, Párrafo VI, se medirá en kilogramos y fracciones de 100 gramos (no de 50), luego el peso con el que vuelve Fayos debe ser 59, o 58,900, nunca 58,950 que figuran en el acta y que dan lugar a la, para mi, desorbitada sanción.

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