Fortun-Kadmios, gemela de 115 a 1 en un polémico Villapadierna.

3 06 2012

Manuel Griñán.

Las muchas incógnitas que planeaban sobre esta edición del Villapadierna acabaron por resolverse de una manera inesperada, al disputarse la victoria dos ejemplares que desde luego no estaban entre los principales favoritos. Éstos fueron Fortun y Kadmios, que pelearon tranco a tranco durante buena parte de la recta final y que llegaron a tocarse en el fragor de la batalla, circunstancia que mereció una investigación por parte de los comisarios sin que finalmente se modificara el orden de llegada, con ventaja de un cuello para el potro preparado por Juan Luis Maroto.

Fue una carrera extraña, corrida a tirones. Campillo se situó en cabeza nada más largar, pero fue más porque el caballo tiraba que por cuestiones estratégicas. Cuando Nora apaciguó al imponente ejemplar de la cuadra Cholaica, fue Arsalan el que se vio comandando, y Montenegro le dejó marchar a su aire durante algunos metros. No muchos, porque en la recta de enfrente el ritmo volvió a ralentizarse y los participantes volvieron a agruparse en un compacto pelotón. A la entrada de la recta casi todos tenían opciones de victoria, a excepción curiosamente de uno de los máximos favoritos, Phuket, que iba movido desde mucho antes de entrar en la recta, al igual que Ricky Rock (de Gustei ni hablamos).

Los invictos Galípoli y Monsieur Opera amagaron durante un instante pero pronto se vio que el de Jesús López no estaba a los cien puntos que exige un derby, cediendo en su empuje cuando aún quedaban casi trescientos metros. Galípoli, por su parte, llegó a emparejarse con Fortun y Kadmios, que fueron los que saltaron del grupo con más fuerza en los inicios de la recta. Con el precedente del Velayos en mente, la mayoría pensamos que el de Callejo superaría a su rival de entonces, pero el potro acusó el esfuerzo, cambió de mano al verse tapado por Kadmios, que se abría, y buscó el apoyo de los palos. Parece aún muy tierno y por primera vez se enfrentaba a un lote numeroso sobre un terreno bastante duro. Una vez claudicó Galípoli, el Villapadierna pasó a ser cosa de dos: Fortun, que había marchado siempre muy bien posicionado, y Kadmios, que corrió más en conserva que en sus dos actuaciones previas y ganó posiciones en la trazada de la curva.

Y ahí saltó la polémica. Porque cuando ambos caballos marchaban en paralelo prácticamente a la par, Fortun cambió de línea, abriéndose al sentir el látigo de Crocquevieille en su costado izquierdo, y llegó a tocar a Kadmios, que a consecuencia del contacto cambió de mano y perdió unos metros preciosos que pudieron ser determinantes en el desenlace de la carrera. Opiniones divididas a la conclusión. Unos defendían que se trató de una irregularidad leve, otros (entre los que me encuentro) argumentaban que Kadmios perdió la acción a consecuencia del contacto. Lo que estaba cantado es que, si hace unas semanas no distanciaron ni a Vega de Castilla ni a Meneldor por acciones mucho más punibles, el orden de llegada del Villapadierna no iba a ser alterado.

Extraño resultado el de la prueba cumbre para los clásicos, con dos ejemplares de perfil muy dispar subiéndose inesperadamente al trono de la generación. Por un lado Fortun, hermano de un consumado velocista como El Incendio e hijo, como aquél, de un millero. Un caballo que estaba corriendo en invierno en Dos Hermanas. Que no tuvo éxito en el derby nazareno (batido por Makalali) pero que ha evolucionado progresivamente hasta imponerse en el madrileño.

Por otro lado Kadmios, un potro que apenas había corrido dos veces y aún estaba sin probar por encima de los dos kilómetros, con un origen aparentemente limitado de stamina (si bien su abuelo materno, Distant Relative, produjo contra todo pronóstico caballos de mucho fondo). Un ejemplar del que dijimos, con motivo de su segundo puesto en el Nouvel An, que era tremendamente profesional a pesar de su bisoñez. Gran mérito el de Juan Luis Maroto y José Luis Martínez, que han sabido poner a punto a sus pupilos para el gran momento en la vida de todo purasangre. La cita irrepetible con el derby.

Especial mérito tiene Juan Luis, que además de obtener el triunfo con Fortun metió en cuarto lugar a Campillo, un precioso ejemplar aún lejos de alcanzar su madurez que, pese a tener un recorrido manifiestamente mejorable, fue capaz de volver en la recta para pelear las colocaciones. Por si fuera poco, Maroto hizo pasar nuevamente por ganadores a Karluv Most, del que luego hablaremos. Poco después de que el patriarca, don Luis, nos dejara, su hijo honra su memoria con un triunfo en el Villapadierna.

Ya hemos hablado de Galípoli. El de Callejo corrió bien, pese a perder su imbatibilidad. Es limitadito de físico y en una carrera tan exigente como el derby, en la que, además, tuvo algunos encontronazos, su tercer puesto es un buen resultado, por más que seguramente a sus responsables les sepa a poco toda vez que en el Velayos había derrotado con suficiencia a Fortun.

Nuredyn nuevamente estuvo ahí y superó claramente a sus verdugos del Nacional, lo que nos induce a pensar que entonces lo suyo no fue tanto un problema de distancia como de estrategia, aunque ni en una carrera ni en otra se corrió deprisa. Agazapado durante el recorrido, esta vez no se abrió en la curva, recortando por dentro en su avance. Intentó aplicar su punta de velocidad, pero nuevamente se apagó en el momento decisivo. Sus demarrajes son muy brillantes, pero poco sostenidos. Pese a ello, nos parece tan bueno como el mejor nacional. Del resto, a Arsalan aún le falta; lo mismo que a Monsieur Opera; Ricky Rock vino sobre caballos batidos para hacerse con el sexto puesto; Giggolo Star sucumbió en la recta cuando estaba en magnífica disposición para la pelea; Phuket nunca entró en carrera; y Around the Moon no asimiló el cambio de aires. Podría decirse que la generación de los nacidos en 2009 no acaba de convencer, pero dejemos que el tiempo dicte sentencia.

Por último, debemos reseñar el éxito de Stamina Turf: tres de los cuatro primeros, incluido el ganador, fueron adquiridos a través de esta agencia.

Las preparatorias:

Ya hemos mencionado el triunfo de Karluv Most al reseñar el doblete de su preparador. El hijo de La Vltava (y, por tanto, hermano del ganador de la Poule francesa) llevaba año y medio sin pasar por ganadores, algo sorprendente tratándose de un ganador del Gran Premio de Madrid y el Memorial Duque de Toledo. Con un aspecto incluso más brillante que el que exhibió en el Corpa (y miren que es difícil), Karluv Most agradeció el fuerte ritmo que marcaron de salida Don Hernando Hab y Señor Miranda en el premio Rheffissimo (gran idea la de las denominaciones de las carreras). El grupo se estiró como un chicle y en una carrera moderadamente rápida el de Cholaica es más efectivo en su remate sostenido. Si además recibe (como era el caso) cuatro kilos del favorito, hoy no había quien le inquietara. Poco a poco dejó que los punteros se desgastaran y vino sobre ellos en la recta con muchísima fuerza. Tanta que Arnuero apenas le recortó terreno y se conformó con seguir su estela para hacerse con el segundo puesto. Ambos gustaron mucho de cara al Gran Premio de Madrid. Señor Miranda, que fue más valiente que otras veces, perdió finalmente el tercer puesto ante el remate de Meneldor.

Con el triunfo de Risby en el premio Donagua cada vez parece más difícil que se le escape el Carudel a Joannes Osorio, aunque al mismo tiempo aumentan las posibilidades de que no volvamos a ver a Abdel en algún tiempo por estos lares. La doble representación de la cuadra Viguria parece cubrir con solvencia la prueba reina de primavera sobre la milla y al Duque de Alburquerque seguramente le tiente la aventura extranjera con el monstruo. Ya se verá. De momento reseñaremos el correcto ejercicio de un mucho más afilado Risby (al que se le ve que ha perdido peso respecto a su reaparición), que superó con autoridad a un nuevamente fabuloso Shumookh, que marcó el ritmo con algo menos de pujanza que otras veces pero que aguantó como de costumbre en la recta. A sus nueve años el de Teo Callejo sigue conservando parte de sus facultades. Se merece un monumento. Tercero fue Golfo Pérsico y cuarto Makaamen, que volvió a dar un bandazo en la recta. Mal los tres años. Crocquevieille hacía doblete con este triunfo y el de Fortun en el derby.

Las pruebas para dos años:

Lolita Pluma parecía dominar en la prueba de potrancas de dos años, pero a falta de doscientos metros cedió estrepitosamente y, no sólo fue superada por una imperial Albuhera, que lograba así su segundo triunfo consecutivo, sino por otras tres participantes. Está por confirmar si fue un desfondamiento o media algún tipo de lesión, como se comentaba en el hipódromo. La ganadora es una potrilla muy liviana pero extremadamente veloz, que galopa con mucha seriedad. De momento la de Jorge Rodríguez, a pesar de la modestia de su origen, es de lo mejorcito que se ha visto hasta el momento de cara al Martorell. Yakarak, la hermana de Creyente, remató para ser segunda por delante de Cantarella, que debutó muy bien aunque posteriormente desmontó a Álvaro Gómez y se dio una galopada que esperemos no acuse en el futuro.

En la prueba de cierre, ésta reservada a los potros, vimos al que probablemente sea el mejor dos años que ha debutado hasta la fecha. Mou the Special había marchado recostado en los palos a la estela de Vetriano y Caramoon, los dos favoritos de la carrera. Pero a falta de apenas ochenta metros, el potro de Los Toneles salió del culo de Caramoon, que en esos momentos había doblegado ya a Vetriano, y en tres trancos le recortó dos cuerpos y le batió con una brillantez impresionante. Ya tenemos favorito para el Martorell. En esta carrera hacía doblete Roberto Montenegro, que previamente había vencido con Bailongo.

El desdoblado:

Como les hemos dicho, Bailongo confirmó favoritismo en la segunda parte ante un lote con pocos recursos. Batió a Lodosa, que era el otro ejemplar más en forma de la carrera, por lo que la gemela apenas pagó 6 a 1. Micerous, espoleado por el triunfo anterior de su hermano Risby, ocupó la tercera plaza, siendo cuarto Patricio.

De haber ganado Lodosa hubiera supuesto el doblete para la cuadra Cielo de Madrid, que vio como la primera parte se la llevaba el honradísimo Alfred. Un caballo que hace un par de años estuvo a punto de morir por deshidratación debido al calor y que lleva varias carreras consecutivas saliendo a por todas y aguantando como un jabato en la recta. Hasta ahora siempre le había batido alguno, pero esta vez el alazán aguantó y se hizo con una merecidísima victoria por delante de Dime Que Sí, que marchó muy incómoda durante todo el recorrido, y de Kalanda, que no se cae de una llegada. El tiempo del ganador fue seis segundos mejor que el marcado por Bailongo en la segunda parte. Ahí es nada.

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6 06 2012
Rafael

Don Manuel. Muchas gracias por mencionar que los tres “Stamina boys” estuvieron en la llegada de este Derby. Un abrazo. Rafael Rojano

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