2009 no fue un gran año para el mejor jinete español de la época moderna. José Luis Martínez, el sempiterno campeón de la estadística, se vio relegado a un segundo plano después de saldar la temporada con muchas menos victorias de las que acostumbra y menor presencia en los grandes premios. Para colmo, rompió contrato con Cortiñal.
Pero, amigos, hace poco se hizo una encuesta sobre el posible ganador de la estadística de jinetes 2010 y aún hay muchos que no se han olvidado de Martínez. Con Fayos sancionado y Grosjean probando fortuna en el extranjero, la categoría de un jinete como él se dejó notar en la última jornada. El doblete de los caballos de Paco Rodríguez (luego hablaremos de estas carreras) se convirtió en triplete gracias a Rey Mambo, un caballo sin demasiada suerte que, al igual que hiciera Rublo Henn hace una semana, fue a salir de maiden en la mejor de cuantas carreras ha disputado hasta la fecha. Y eso que había algunas dudas sobre su aptitud al fondo. Su padre no andaba sobrado de fondo, pero su abuelo es el gran Shirley Heights, un semental archipresente en los papeles de numerosos caballos clásicos de las últimas décadas. Sin embargo, el de Callejo se mostró dominador durante casi todo el recorrido y su jinete supo traerle muy bien. Además, se aprovechó del complicado recorrido del favorito, Kuruchet, sobre el que esta vez David Delgado no estuvo tan certero como en su anterior actuación. El de Torre Herberos fue muy soso durante el recorrido, lo que obligó al sanluqueño a moverle en la recta de contrameta. Para colmo se abrió muchísimo, lo que para un caballo tan inmaduro como el hijo de Beat Hollow, cuya falta de fijeza aún es manifiesta, fue definitivo. Su remate fue insuficiente para capturar al de la cuadra El Pino que, de todas formas, venía mereciéndose el triunfo desde hace tiempo y no olvidemos que en su anterior enfrentamiento contra el favorito apenas cedió por una nariz pese a dispensarle dos kilos.
Doblete de Paco Rodríguez en el desdoblado
Nelson Groom no corrió el Derby por casualidad. Y entonces no desmereció demasiado. Desde entonces tampoco empeoró valor, de manera que sólo la inactividad y la inexperiencia en Dos Hermanas ponían en solfa sus posibilidades de triunfo. Y verdaderamente acusó esa inactividad cuando el rocoso Copaíto, que parecía batido, le plantó cara en los últimos metros. Pero ahí estaba José Luis Martínez para aguantar al de Reza Pazooki.
Y ya que hemos alabado suficientemente el buen hacer de este jinete, cambiemos ahora de palo y critiquemos una decisión que, si bien es comprensible, resulta totalmente contradictoria con otro caso similar acaecido hace algunas semanas. Mercantyl mereció ganar la segunda parte y su jinete, haciendo uso del látigo con la mano izquierda, trató de corregir la tendencia a cerrarse de la de Los Toneles. Sin embargo, eso no evitó que la hija de One Cool Cat, poco a poco, fuera achicando el hueco por el que intentaba colarse Kotak hasta que Marino Gomes, sabedor de que por dentro no iba a ser posible, tuvo que rectificar la trayectoria de su caballo. El hijo de Noverre, cosa extraña, le echó ganas en los últimos metros y llegó a enjugar parte de la desventaja. A partir de ahí, era decisión de los comisarios juzgar si la infracción era merecedora o no de distanciamiento. Dictaminaron que no, y un servidor puede llegar a compartir esa resolución. Lo que no puedo comprender entonces es por qué semanas atrás se distanció a Nuchita por mucho menos que eso. Entonces les di mi opinión, que hoy ha quedado confirmada. Con Gredilla se atreven, con Martínez no.
Justicia para Gredilla y Nuchita
Y ya que hemos sacado a colación al tandem Nuchita-Gredilla, el destino quiso devolverles lo que injustamente les arrebataron, y así, ambos protagonizaron una muy diligente carrera en la que el amateur estuvo espléndido tapando a la yegua durante el recorrido y especialmente en la curva para imponer en la recta su buen tranco sobre el favorito Burlón, que venía más exigido desde la recta de enfrente.
Y, por último, en la carrera de apertura se impuso Celena, con un estilo muy Baptize y muy bien conducida por Claudine Cazalis, que sigue demostrando ser una estupenda opción con los pesos bajos, a pesar de que la pérdida del descargo le haya quitado oportunidades.

























